Conozca la historia del hombre que está detrás de la tradicional Avena Cubana de Cúcuta.
Personajes
José
Guerrero
El tradicional carrito estacionado en una esquina del centro y que muchos cucuteños recordarán, donde vendían su deliciosa avena cubana Doña Nelly Murillo y su hijo, José Kennedy Guerrero, no fue comprado para ese fin. La llegada de la avena cubana a la ciudad, fue más bien un golpe circunstancial del destino, ya que Doña Nelly Murillo fue atraída a la ciudad por el comercio fronterizo de gasolina.
Con entusiasmo, José Kennedy Guerrero, quién está ahora detrás del éxito de la avena Cubana en Cúcuta, cuenta la anécdota sobre el origen del carrito donde vendían la avena: “Mi mamá adquirió el carrito para vender ACPM en Cúcuta y como las pimpinas no cabían ahí, le tocó dejar el carrito guardado.”
La familia de José Guerrero es tolimense, sin embargo, él es cucuteño. En la ciudad, muchos lo conocen como John: "Desde el colegio me apodaron John, porque mi segundo nombre es Kennedy" cuenta José Kennedy Guerrero. Tiene 48 años, cuatro años menos que el tiempo que lleva el negocio familiar en la ciudad, está casado y tiene dos niños: uno de siete y otro de tres. Su esposa trabaja con él en el local y el menor de sus hijos los acompaña a atender a los clientes.
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Dice que se dedica al negocio familiar desde los 14 años. Terminado el bachillerato, quiso estudiar medicina, pero el negocio ocupó toda su atención y su tiempo, y como estaban creciendo, decidió aprender de éste, para tomar las riendas cuando su mamá no pudiera hacerlo.
Desde hace cuatro años, dejaron atrás el carrito y se trasladaron a un local en el mismo punto, para atender mejor a los cucuteños y hace dos meses, cambiaron de establecimiento por uno más amplio.
¿De dónde viene la receta de su avena cubana?
En mi familia rescatamos la receta de avena que se prepara en el Venadillo, Tolima. Mi mamá la vendía con mis tías en el parque del pueblo, había muchos puestos de venta de pasteles y avena.
¿y cómo llegó la receta a Cúcuta?
Ya estando establecidos en Cúcuta, mi mamá decidió que podíamos traer el negocio que tenían en venadillo. El carrito que estaba guardado, ocupando espacio, fue adecuado como un carrito para comida, y salieron a vender avena y pasteles. Eso fue en 1964, yo todavía no había nacido.
¿Se expandió la receta a otras ciudades?
Sí, en Bucaramanga un hermano tiene un puesto pequeño donde vende avena cubana. Otro hermano tiene su punto de avena en Girardot.
Los días de José Guerrero inician a las 3:30 de la mañana. A esa hora se levanta para ir a comprar los ingredientes de los pasteles, le gustan que sean muy frescos para que den un mejor sabor, luego se dispone a preparar la avena. A las 7 de la mañana, ya está listo para atender a la clientela en su negocio en la avenida sexta del centro. De 5 a 6 de la tarde, cierran y a las 7 de la noche, empieza a alistar los insumos para la avena del día siguiente.
Cuenta que prepara alrededor de 160 litros de avena cubana diarios, que son para surtir tres puntos: la principal en la avenida sexta, y dos puntos más pequeños, uno en los Pinos y otro en un heladería en La Canasta que les pertenecen a una hermana.
En la fábrica tiene 16 empleados que preparan aproximadamente 2000 pasteles, de 22 clases, todos los días para los tres puntos. Allí son supervisados por su madre y la jornada de trabajo también inicia a las 3:30 am. Según él, los más vendidos son los de arveja, pollo con champiñones, garbanzo, huevo de codorniz y jamón-queso.
Además de preparar la avena cubana, a José Guerrero le gusta cocinarle a sus hijos, se las ingenia para que las preparaciones sean saludables y deliciosas. Está muy pendiente de que los niños no coman por fuera de casa, y si es así, que no coman en cualquier lugar. “En el negocio y en mi casa, yo soy muy higiénico con la comida, pero no toda la gente es así. Hay muchos establecimientos que no cumplen con los estándares sanitarios, y hoy en día es muy fácil que la comida se contagie de salmonella y esto causa intoxicaciones” comenta el cucuteño.
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¿Cuál es el día más concurrido en la Avena Cubana?
El domingo. Nosotros atendemos de 7 de la mañana a 1 pm ese día. Algunos vienen a comer acá, pero la mayoría vienen desde muy temprano con sus jarras a llevar avena para el desayuno en la casa.
Y los demás días ¿visita mucha gente el negocio?
Siempre está lleno. Está abierto de 7 de la mañana a 6 de la tarde de lunes a sábado. Muchos vienen a comprar la avena y el pastel, y lo piden para llevar. Otros piden domicilios. También nos piden pasteles y avenas para eventos por encargo. Incluso, tengo un amigo médico en Medellín que solicita el pedido cuando tiene algún taller. Yo lo mando por encomienda muy tempranito, para que a mediodía ya esté allá.
La gente dice que ustedes venden la avena cubana más rica de la ciudad, ¿qué la hace tan rica?
La receta de nosotros es distinta a las avenas que se sirven acá. Esta avena está preparada a base de leche pura, los demás ingredientes le dan un sabor único.
¿Qué cree usted que hace tan exitoso su negocio?
En primer lugar el producto, nuestra receta es deliciosa; lo segundo es la atención al cliente, puede que en algún sitio vendan comida rica, pero si la gente recibe mala atención, no vuelve. Además, el higiene, enseño a mis empleados a que sean muy limpios. Ofrecemos un producto delicioso, que es preparado cuidadosamente y atendemos bien. Hemos fidelizado los clientes así.
¿Qué le espera a la Avena Cubana en Cúcuta?
Quiero que crezcamos más. Esto es un legado familiar, mis hijos están pequeños, pero cuando crezcan quiero enseñarles los secretos de la avena. Me gustaría tener 3 puntos grandes acá, consolidados, para expandir mi negocio a otra ciudad. Bucaramanga, por ejemplo, para apoyar a mi hermano, ampliar ese puesto y crear otros puntos en la ciudad.
Por: Heidy Espinosa