
Comer y tomar gaseosa es más perjudicial de lo que crees
Un reciente estudio realizado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, que publicó la página web urbantecno, ha demostrado que tomar bebidas azucaradas con las comidas puede ser perjudicial para tu salud.
Según los datos obtenidos en este trabajo, el metabolismo se vería ralentizado por este hábito. Es decir, la capacidad de tu cuerpo para procesar los nutrientes, entre los que encontramos a las grasas, se reduciría notablemente.
En el estudio participaron un total de 27 adultos sanos, con una edad media de 23 años. Estos fueron observados y analizados en dos periodos distintos de 24 horas de duración. Una serie de instrumentos medían todas sus constantes durante horas, para poder obtener sus datos metabólicos. Además, los responsables les dieron dos comidas diferentes, cuya finalidad conocerás un poco más adelante.
Se sabe desde hace años que los azúcares que contienen estas bebidas dañan la dentina de tus dientes y afectan a algunos de tus órganos, pero esto es algo nuevo para los científicos.
Produce aumento de peso
El verdadero problema reside en el procesamiento de las grasas, que son al fin y al cabo las que van a perjudicar tu salud. Tu cuerpo posee un ritmo propio, un metabolismo que le permite procesar adecuadamente todas estas sustancias para que no supongan un problema. Este mecanismo se ve reducido hasta en un 8% si acompañas tu comida con una bebida gaseosa.
Pero esto no es todo. Las propiedades de los alimentos que estés comiendo mientras tomas esa bebida también son muy importantes en este tema. Según los resultados del estudio, el porcentaje de proteínas de la comida actuará como moderador de los efectos de tu refresco.
Un 15% de proteínas disminuirá la capacidad de tu cuerpo para oxidar las grasas en aproximadamente 7,2 gramos. Si aumentamos este porcentaje, un 30% de proteínas en tu comida puede llegar a reducir las grasas correctamente tratadas hasta en 12,6 gramos de media.