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¿Cuánto tiempo debes dedicarle a tus comidas diarias?
Disfrutar cada bocado de comida es uno de los placeres que pocas personas realmente se dan, y es que el afán del día a día termina relegando el tiempo de las comidas a un momento mecánico y sin importancia. Es tal la obsesión por comer rápido, que al ver a una persona comer lento, puede que te desesperes.
Michael Mosley, autor del libro The clever guts diet, en el que habla de la inteligencia del cuerpo respecto a la alimentación, critica precisamente la tendencia moderna de engullir comida sin saborearla. “Vamos de aquí para allá y estamos comiendo una barrita o una hamburguesa siempre en movimiento”.
Mosley, según La Vanguardia, advierte que ingerir alimentos de cualquier modo es especialmente dañino por dos motivos:
- El azúcar en sangre aumenta muy rápidamente y no damos tiempo a que el alimento golpee una sustancia llamada PYY, la hormona que regula nuestro apetito avisando a nuestro cerebro que estamos llenos.
Juan José Vicente Baños, experto en nutrición y alimentación, te aconseja reconsiderar tus hábitos con un par de consignas flexibles y muy fáciles de llevar a cabo:
- Dedicar a la comida al menos 30 minutos (el tiempo estimado que el cerebro tarda en reconocer que estás saciado).
- Masticar entre 5 y 10 veces más el alimento de lo que lo sueles hacer habitualmente.
“Hay quien propone cifras más elevadas, pero debemos ser prácticos y conscientes de la importancia del tiempo en nuestras vidas: tomando estos consejos ya ayudamos bastante a nuestro sistema digestivo”.
Cuando comes rápido lo haces de cualquier modo. ¿Es mejor hacerlo sentados que de pie? Tajantemente, sí: de pie será más difícil que te relajes mientras comes. “Para hacer una correcta digestión es conveniente comer sentados y atentos a lo que estamos haciendo en ese momento, que no es otra cosa que comer, y no distraernos con la televisión, leyendo, usando el celular o discutiendo: todas estas cosas provocan una mala digestión, ya que el cerebro está contribuyendo a que el cuerpo realice otras funciones que no son las que requerimos”, apunta Vicente Baños.
La responsable del Centro de Nutrición y Dietética CENUDI, María José Otón, también insiste en la idea de disfrutar de la comida tranquilos, sentados a la mesa y sin distracciones externas, para ser conscientes de lo que estamos comiendo. “Masticando más cada bocado favorecemos mejores digestiones, la absorción de nutrientes, y nos aseguramos de recibir las señales que desencadenan la sensación de saciedad que nos permiten comer menos”.
Dejar los cubiertos encima de la mesa entre bocado y bocado, servir bebida y hacer pausas tomando sorbos de agua e incluso utilizar un cronómetro, son otros trucos muy útiles aconsejados por especialistas para aprender a controlar el tiempo de nuestras comidas: los hábitos se cambian a través de la constancia y estabilizarlos en el día a día repercutirá en tu bienestar y tu salud.