
Café Rozo, orgullo de Pamplona
Café Rozo es una de las empresas familiares de mayor tradición en Pamplona, con una trayectoria ininterrumpida de 47 años; lo que la transforma en parte del gentilicio de esta tierra nortesantandereana.
Fue don Jacobo Rozo Jaimes y su esposa, Griselda Duarte, quienes comenzaron a trabajar en el tostado del grano en un fogón, de una forma muy artesanal, a mediados de 1971. Luego lo molían y lo ofrecían a sus vecinos, en el centro del municipio.
Con los años, los hijos de la pareja: Carlos, Álvaro y Mercedes, se vincularon esta microempresa; la única que ha prevalecido en la región por su trabajo de tostado de café.
La muerte de su fundador, a finales de los 90, supuso para la familia un nuevo reto. Fue así que sus progenitores tomaron las riendas, junto con los empleados más antiguos de Café Rozo.
En crecimiento
Desde la misma casa en el centro de Pamplona, Café Rozo creó su espacio de producción, en la que tuestan y muelen grano seleccionado de caficultores de Pamplonita, Labateca, Cucutilla, Toledo y Durania.
En Pamplona, su mercado más fuerte, Café Rozo hace presencia en bodegas, tiendas y cafeterías. También en algunos municipios aledaños.
Mercedes Elena Rozo, quien funge como representante legal, contó que “estamos trabajando en la tecnificación del proceso. Actualmente trabajamos con materia prima de alta calidad para tener un café 100% puro, suave, tipo exportación”.
De forma paralela, están trabajando para ingresar el producto en Cúcuta. Están presentes en mercados campesinos y en algunos establecimientos comerciales de la ciudad.
La empresa genera 12 empleos de forma directa. Su línea de productos se divide en 3 presentaciones: café de 125 grs, 250 grs y 500 grs.
A finales de septiembre, presentaron un proyecto para fomentar el consumo de café en forma de tisana. La idea fue aprobada y contará con el respaldo financiero de Comfecámaras y Colciencias.
La meta de Café Rozo es conquistar el mercado nacional, para luego dar el salto a la internacionalización.

Periodista. Escribir, viajar y escuchar música, placeres que mueven mi mundo.